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¿Aventura fantástica surrealista?¿Comedia camuflada? No se sabe. El caso es que el argumento de "Congo" es tan diarreico como delirante: una expedición africana viaja a un país en guerra civil a la búsqueda de un diamante de gran pureza, piedra que -ella solita- revolucionará el mundo de las comunicaciones. El diamante ya fue encontrado por una expedición anterior, misteriosamente atacada por una tribu de gorilas gigantes. Hay más: entre los exploradores hay una investigadora ex-miembro de la CIA (que busca a su novio), un mecenas sin fondos y un científico que, esto es lo mejor, tras años de investigación y conseguir que su gorila hable y pinte... ¡decide dejarlo en libertad! La cosa no acaba ahí, pero para comprobarlo mejor tendrán que verla, les aseguro que se reirán un rato: es francamente asombrosa. Por cierto que estuvo nominada a 7 razzies -los premios antioscar a las peores películas del año-, pero fue derrotada por "Showgirls". Tremenda injusticia.
Pablo Kurt: FilmAffinity
"Hay otros delirios... pero están en éste. La selva africana, la CIA, una mona que habla, una mina de diamantes... El resultado queda en delirante"
Luis Martínez: Diario El País
"Como en 'Aracnofobia,' Frank Marshall no logra decidir si está haciendo un thriller o un chiste"
Mike Clark: USA Today
"Lo que empieza como algo medianamente entretenido, con algunos momentos perturbadores, se deshace con rapidez en una trama tan confusa que casi parece como si el montador se hubiese tomado alguna sustancia alucinógena"
Caroline Westbrook: Empire
"No es una película muy buena, exactamente, pero es entretenida y divertida"
Roger Ebert: Chicago Sun-Times
"Como si fuera consciente de que es la aventura menos interesante jamás filmada, el guionista John Patrick Stanley trata de inocular las escenas con humor"
Desson Thomson: The Washington Post
"No conozco la novela, pero a juzgar por el guion de Crichton y John Patrick Stanley, debe estar al fondo del barril de Crichton"
Jonathan Rosenbaum: Chicago Reader
"No sólo se han hecho molestos cambios en la trama, sino que todo el tono del libro ha transformado su tensión en ironía, con resultados deprimentes"
Kenneth Turan: Los Angeles Times
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