Sinopsis
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Cuando una joven viuda interpone en Nueva Orleáns una demanda contra una poderosa empresa de fabricación de armas a la que responsabiliza de la muerte de su marido, comienza un juicio en el que están en juego millones de dólares. Pero se trata de un juicio que casi está ganado de antemano debido a la selección, manipulación e intento de comprar al jurado. Los intereses de la viuda los defiende Wendall Rohr (Dustin Hoffman), un abogado sureño con sólidos principios y un sincero interés por el caso. El abogado que representa a la empresa es, en realidad, el hombre de paja de Rankin Fitch (Gene Hackman), un brillante y despiadado especialista en jurados. En un sofisticado centro de mando situado en un viejo almacén del barrio francés, Fitch y su equipo valoran a los potenciales miembros del jurado. Se trata de conseguir el jurado perfecto para los intereses de la empresa.
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Críticas
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'Los juicios son demasiado importantes como para ser decididos por jurados' (Trials are too important to be decided by juries). Con esta genial leyenda y un reparto de lujo se presenta la nueva adaptación al cine de una novela del famoso abogado escritor John Grisham. Resulta indudablemente entretenida, pero su sofisticación y ansias por impresionar al respetable -equipos modernísimos mucho menos útiles de lo que parecen, impunidad por doquier mucho más estúpida de lo necesaria, y encuentros fotografiados con la congelación de imagen de rigor- difuminan la verosimilitud de un argumento que, sinceramente, acaba por decepcionar. Así, queda tan sólo un aceptable pasarratos con un impresionante plantel de actores al servicio de una historia sentimentaloide y en realidad poco intrigante que, exceptuando Hackman, no dejan de dar la sensación de que están siendo tan desaprovechados... como Jennifer Beals.
Pablo Kurt: FilmAffinity
"El retrato de Grisham del poder es magnífico, demoledor, y los descomunales intérpretes de los bien dibujados personajes, un lujo. (...) A Fleder le habían regalado unos actores que no se merecía, pero no estaba dispuesto a dejar de imponer su sello en un penoso ombliguismo."
Javier Ocaña: Diario El País
"Una cámara desazonada y un montaje engañoso empañan el placer de contemplar a los actores."
Alberto Bermejo: Diario El Mundo
"Eficiente, precisa, cuidadosamente calibrada y espectacularmente entretenida"
Ann Hornaday: The Washington Post
"No tiene agallas para un debate real. Una lástima. Le falta algo esencial: un propósito"
Peter Travers: Rolling Stone
"Ver algo tan impersonal desarrollarse durante 127 minutos es como ser secuestrado en un sórdido motel sin un pack de cervezas (...) Puntuación: ★★ (sobre 4)"
Mike Clark: USA Today
"Es la prueba, si es que era necesaria, de que Grisham sabe más de best-sellers que de leyes"
Michael Atkinson: Village Voice
"Fleder y su capacitado reparto ofrecen una historia ligera y entretenida que, a pesar de forcejear en ocasiones con la credibilidad, merece un veredicto positivo"
Mark Caro: Chicago Tribune
"Ciertamente, es una bobada, pero es un pasarratos suficientemente disfrutable"
Time Out
"Una película tan cargada de pirotecnias, que podría ser acusada de causar un incendio"
Elvis Mitchell: The New York Times
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Curiosidades
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El libro en el que está basado el guión hablaba de una industria tabacalera, pero por las coincidencias con “El Dilema” se cambió el tabaco por armas.
Esta es la tercera película en la que Gene Hackman actúa bajo adaptación de una novela de John Grisham tras La Tapadera y Cámara Sellada.
Cuando Dustin Hoffman mostró interés en interpretar el personaje de Wendall Rohr el guión fue rescrito para éste que tomará más protagonismo.
A pesar de que Gene Hackman y Dustin Hoffman se conocen desde hace 46 años (estudiaron juntos en Pasadena) ésta es la primera película en la que coinciden.
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Frases épicas
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Los juicios son demasiado importantes para dejarlos en mano del jurado (Finch).
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Erroramas
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Cuando Nicholas Easter (John Cusack) va a entrar el primer día de juicio vemos que está lloviendo intensamente, pero justo antes de entrar, cuando se queda mirando la estatua, se puede apreciar el cielo despejado con apenas alguna nube. (Click en las imágenes para verlas ampliadas)
Cuando Nicholas (John Cusack) tiene un altercado con el que entra a registrar su piso, vemos como le persigue y cuando golpea el coche podemos apreciar que rompe la ventana trasera izquierda. Sin embargo, justo en el plano siguiente es la luna trasera la que misteriosamente está destrozada. (Click en las imágenes para verlas ampliadas)
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