Carmine es el dueño de un restaurante que lava dinero de la mafia. Consuelo es una chef honesta en busca de la perfección. En común tienen el amor por la comida, y por lo tanto, una oportunidad de redención.
Críticas
"El punto fuerte de la película es la inmersión realista que ofrece en el mundo de la alta cocina (...) El público que salga de los cines se encontrará con ganas de ponerse a cocinar" Vittoria Scarpa: Cineuropa